Lo que se hundió con el Titanic (II)
Publicado por Roski | en Tomorrow Stories | el 30-05-2009
Pero la sociedad moderna no se iba a dejar impresionar por un barco hundido.
Cinco años después de ese artículo sobre los megatrasatlánticos (y dos después del hundimiento del Titanic), Alrededor del Mundo volvía a la carga, a hablar de ciudades flotantes (en su número de noviembre de 1914)
El futuro no se podía detener por un iceberg, ni por un submarino alemán (el que un par de años después atacaría a otra mole flotante, el Lusitania, y desencadenaría la entrada de EEUU en la Primera Guerra Mundial), ni por nada…
El progreso era una locomotora sin frenos y lo único que podías hacer era maravillarte de lo rápido que iba.
El incidente del Titanic acabó con muchos sueños, con muchas ilusiones. Pero es mentira que tras tantas vidas humanas perdidas la sociedad occidental se diera cuenta de lo loca que estaba y que decidiera levantar el pie del acelerador… es un mito. Porque si algo nos gusta es engañarnos a nosotros mismos.
“Y es que la catastrofe del Titanic no ocurrió porque el barco fuera más o menos grande, sino porque estaba mal construido y su servicio de botes salvavidas era malo”


- El Britannic comparado con el primer barco a vapor.
Había, por lo menos, seis grandes buques en construcción al comienzo de la Gran Guerra. Y esta vez te prometían que estaban hechos a prueba de témpanos de hielo.



















