Paint Your Wagon
Publicado por Alex | en The Ecstasy of Western | el 15-08-2008
Existen muchos nombres propios a los que enseguida dirigimos la vista al hablar sobre Western en cualquiera de sus variantes. Seguro que entre todos esos nombres se encuentran los de Clint Eastwood y Lee Marvin, dos actores que han sabido sobrellevar (voluntariamente o no) la fama de tipo duro que se ganaron a pulso con sus interpretaciones a lo largo de sus dilatadas carreras. Pero como es bien sabido, la historia siempre tiende a olvidar aquello que a nadie le interesa, o lo que nadie quiere recordar y posiblemente en el caso particular que nos ocupa a continuación ambas razones.
Para los no iniciados, los olvidadizos y los quisquillosos les pongo en situación. En 1966 se estrena El Bueno, el Feo y el Malo, cerrando la ahora famosa e idolatrada trilogía del Dólar de Sergio Leone y catapultando al estrellato a Clint Eastwood. Un año antes, y para gran sorpresa de muchos, Lee Marvin gana el Oscar de la Academia de Hollywood a la mejor actuación por su interpretación de dos hermanos en Cat Ballou un western con inclinaciones claramente cómicas. Así que a priori nadie podría dudar del tirón comercial de ambos y así también lo vio el productor Alan Jey Lener, que quiso contar con ambos actores para adaptar el exitazo de Broadway Paint your Wagon a la gran pantalla. Pero claro a priori hay tantas cosas que parecen lógicas…
Bienvenido a La Ciudad Sin Nombre
¿Qué es un fornicador?. No lo sé, no soy hombre religioso.
El argumento de Paint Your Wagon, nos muestra la creación, auge y desaparición de una comunidad formada por exploradores que acuden al lugar movidos por la codicia, ya que La Ciudad Sin Nombre, se establece alrededor de una importante explotación de oro. Esta premisa, la de la Fiebre del Oro, es un argumento mil veces utilizado y trillado en el género que nos ocupa y en este aspecto la película no nos ofrece nada nuevo. Pero esto no debe preocuparnos, ya que la verdadera intención de la película no es otra si no la de mostrarnos las aventuras de tres personajes y la peculiar relación amorosa entre ambos, todo ello enclavado en forma de comedia ligera y de enredo tan característica de este tipo de músicales.
El inocentón Socio (Eastwood) y el borrachín pendenciero Ben Rumson (Marvin) son dos personajes totalmente opuestos pero unidos por una lealtad increbrantable. Y por un sentido del honor que se encuentra muy por encima del de la comunidad que gracias a ellos se desarrolla. La Ciudad Sin Nombre, no es más que una ciudad de hombres sin ley, dónde prevalece la lujuria, el asesinato o el secuestro de manera desmesurada. Y la introducción de mujeres no hace otra cosa si no que empeorar la situación ya que consigo se introduce la prostitución, el juego , la poligamia… todo ello convive en una espiral de depravación que acabará con la ciudad en sí, pero que hasta entonces será el detonante de las más alocadas y entretenidas situaciones.
A estas alturas de artículo ya hemos hablado sobre la acción de la mujer en esta sociedad sin control, pero no de la repercusión sobre nuestros dos protagonistas. Cuando un mormón con serios problemas de dinero se adentra en esta sociedad tan masculina y se ve obligado a subastar a una de ellas, la guapa Elizabeth (Jean Seberg), se produce un conflicto de interés amoroso que comenzará con la compra de la mujer por parte de un borracho Ben Rumson y que continuará con la posterior declaración de amor de Socio y que culminará con la aceptación de las tres esquinas de este triangulo de amor bizarro, conformando un matrimonio de una esposa y dos maridos. En definitiva, un canto a la libertad del individuo a favor de su felicidad y una alegato a la ruptura de las normas sociales establecidas, temas que en la actualidad siguen en boca de muchos, por lo que hay que reconocerle a la película que ya hace más de cuarenta años, desplomara encima de la mesa temas tan peliagudos, sobre todo si hablamos de una sociedad tan puritana y conservadora como la americana.
Clint Eastwood canta y Lee Marvin se sale
El gran riesgo de la producción de la película fue contratar dos actores que aunque habían hecho algún que otro pinito en el mundo de la música, no eran ni mucho menos cantantes profesionales. No es lo mismo cantar bajo la alcachofa de la ducha que actuar en un musical. Por eso hay momentos que en vez de de oír cantar, escuchamos a los buenos de Clint y Lee recitar canciones sobre una base melódica. Por ello, toda la calidad a la que Paint Your Wagon llega como comedia, no es correspondida de igual manera como musical. Sin embargo nada de esto evitaría que la película fuera nominada a los Oscar por su Banda Sonora ni que Lee Marvin dejará grabado en la conciencia de todos su interpretación de Wandering Star, a la que gracias a su voz rasgada y cazallera dota de un gran carisma y que la convirtió en un exitazo todavía recordado.
Pero si afinando la cuerdas vocales, ambos actores se encuentran a la par, en la faceta actoral Marvin se come a Eastwood en cada plano. Es posiblemente la que sea su mejor interpretación cómica y seguramente la más recordada. Es curioso que en un película en dónde cada personajes está más estereotipado y caraturizado que el anterior, sea el personaje de Ben Rumson el que sobresalga entre todos. Posiblemente la mejor muestra de ello sea la escena en la que recién levantado y por supuesto resacoso, admira por primera vez a la que posteriormente será su esposa y debido al estupor que le crea decide hacerse un hueco entre la gente para lanzarse de cabeza al río. Con todo ello, no es mi intención hacer parecer que el personaje de Eastwood sólo funciona como contrapunto del de Marvin, ya que la actitud de la que Socio hace gala, es posiblemente la más cuerda y común de todos y cada uno de los personajes que deambulan por la pantalla.
En definitiva, Paint Your Wagon, no es ni el mejor Western, ni la mejor comedia y ni mucho menos el mejor musical, pero es un must see en toda regla. Es el perfecto ejemplo para comprobar que el Oeste no era tan salvaje, que no todo eran buenos buenísimos y malos de espanto, que Clint Eastwood es más que un vaquero sin nombre o un poli cabreado y que Lee Marvin con resaca es de lo más divertido que ha dado el cine.
Les espero en el Saloon tomándome unas zarzaparrillas a su salud.
Trailer | YouTube
Ficha |
Filmaffinity
Wikipedia | Inglés Español





















