Informes del Apocalipsis Zombie (III): Orgullo y Prejuicio
Publicado por Albertini | en Dawn of the Dead, Flash | el 28-09-2009

Pero en cuanto asió el mango del arma se oyó un coro de gritos en el salón de baile, seguido de inmediato por el estrépito de cristales rotos. Unos innombrables irrumpieron en la sala, moviéndose con torpeza pero con rapidez; la vestimenta con que habían sido enterrados presentaba diversos grados de deterioro. Algunos llevaban unas ropas tan andrajosas que dejaban al aire sus vergüenzas; otros, unos ropajes tan cochambrosos que parecían componerse sólo de poco más que sangre seca y asquerosa. Su carne mostraba una fase más o menos avanzada de putrefacción; la de los fallecidos recientemente tenía un aspecto fofo y verdoso, mientras que la de los que habían muerto hacía tiempo era gris y frágil. Sus ojos y sus lenguas habían quedado reducidos a polvo, y sus labios estaban contraídos en una perenne sonrisa macabra. Algunos invitados, que habían tenido la desgracia de estar demasiado cerca de las ventanas, fueron atacados y devorados de inmediato. Cuando Elizabeth se levantó, vio a la señora Long tratando de liberarse de dos monstruos hembras que le mordían la cabeza, partiéndole el cráneo como si fuera una nuez y haciendo que brotara un chorro de sangre oscura que alcanzó a los candelabros.
Jane Austen y Seth Grahame-Smith, ‘Orgullo y Prejuicio y Zombies‘



















