Las nieblas de Avalon o las leyendas artúricas desde el punto de vista de sus mujeres.
Publicado por ALX | en Artorius Rex | el 31-07-2009

“En mi vida me han llamado de muchas maneras: hermana, amante, sacerdotisa, hechicera, reina. Ahora, ciertamente, soy hechicera, y acaso haya llegado el momento de que estas cosas se conozcan. Pero, a decir verdad, creo que serán los cristianos quienes digan la última palabra, pues el mundo de las hadas se aleja sin pausa del mundo en el que impera Cristo. [...]
Y ahora que el mundo ha cambiado, ahora que Arturo (mi hermano, mi amante, el rey que fue y el rey que será) yace muerto (dormido, dice la gente) en la sagrada isla de Avalon, es necesario contar la historia tal como era antes de que llegaran los sacerdotes del Cristo Blanco y lo ocultaran todo con sus santos y sus leyendas.”
Dentro de esta recopilación de obras y temas relacionados con las leyendas artúricas y los caballeros de la mesa redonda, me parece interesante hacer mención a una de las mejores adaptaciones literarias de este mito: Las nieblas de Avalon. La escritora Marion Zimmer Bradley, presenta la historia del rey Arturo desde una nueva dimensión, enfocándola a través del punto de vista de los personajes femeninos y redescubriendo el mito siguiendo los pasos de Morgana.
En el momento de escribir esta novela, la escritora no era ninguna novata y se había especializado en novelas de ciencia ficción. Su obra más conocida es la saga Darkover, compuesta por más de 50 volúmenes y ambientadas en un universo futuro donde los poderes psíquicos y las guerras son las protagonistas. Pero también ha tocado otros temas, entre los que cabría destacar la novela La antorcha, que guarda ciertos paralelismos con Las nieblas de Avalon, al reinterpretar los mitos de la guerra de Troya, también desde el punto de vista de sus protagonistas femeninas y protagonizada por el trágico personaje de Cassandra.
Las nieblas de Avalon es la revisión de una historia muy conocida aportando, además de la originalidad de su enfoque, una gran profundidad tanto en la creación de los personajes como en la forma de encajarlo todo dentro de un determinado contexto histórico. Pese a formar parte de leyendas la autora se documenta y sitúa la acción en un momento concreto. Utiliza la llegada de los romanos a Bretaña y la implantación del cristianismo como conflicto de fondo del final de una era.
La magia existe, pero poco a poco va desapareciendo, se va quedando relegada a lugares remotos, casi olvidados, y al igual que la isla de Avalon, se pierde en las brumas de la memoria. Realmente es eso lo que cuenta el libro, como la magia, las supersticiones sobre los antiguos dioses y la Madre Tierra, quedan relegadas en favor de ese único Dios cristiano que ha aparecido.
El motor que desencadenará esta historia será Viviana, la dama del Lago, la única persona que parece darse cuenta de esto. Ella comprende que el camino para llegar a Avalon cada vez es más difícil de encontrar y por eso será quien manipule y confabule con tal de conseguir su propósito: un heredero que no de la espalda a los antiguos dioses y que de algún modo pueda conciliarlos, Arturo.

La novela que en su primera edición en España fue dividida en cuatro volúmenes: Experta en magia, La reina suprema, El ciervo y El prisioner en el roble, focaliza y centra toda la historia en Morgana. Pese a que parezca que ella relata los lo ocurrido en primera persona, los hechos van más allá de lo que puede observar. Es un libro ambicioso, complejo y de gran calidad. Cuenta con un gran trabajo de documentación y busca elevar la historia de la corte de Camelot más allá de los mitos. Llegando en algunos momentos, a hacer dudar al lector, que se planteará si realmente no está leyendo una novela histórica, en vez de una fantástica.
Para ello realiza un trabajo excepcional a la hora de construir a los personajes. Se aleja de maniqueísmos y los dibuja con una precisión apabullante. En esta historia no hay buenos ni malos, sino personas complejas. Seres vivos que aman, desean, ambicionan, odian y traicionan. Son capaces de realizar un acto de amor, para luego caer en la más profunda crueldad.
Morgana, que siempre había sido mostrada como una bruja, un ser negativo dentro de las leyendas artúricas, aquí es descubierta como una mujer muy compleja, con una gran responsabilidad, con sus complejos, sus miedos y sus envidias. Es como es por las decisiones que toma, pero también por las situaciones en las que se encuentra.
Otro detalle curioso de esta novela, es que para tratarse de un relato de Camelot, personajes como el de Merlín o Arturo resultan secundarios en esta historia y no son esos grandes hombres que se descubren en otras recreaciones de esta leyenda. Por ejemplo, Arturo, lejos de ser ese rey decisivo, Marion Zimmer Bradley nos lo muestra como un hombre débil, cambiante. Quienes le guíen será su esposa Ginebra, una fanática de la religión cristiana, su hermana que vendría a ser lo opuesto a su mujer y Lanzarote, su mejor amigo.
Las nieblas de Avalon también es una historia de amor. Pero no de un amor bonito o inocente, no es una historia en la que los personajes al final consiguen lo que persiguen. La autora parece decirnos que todo tiene un precio, que cada acto tiene un coste y unas consecuencias, y que al final estas tendrán más peso del que nunca llegamos a imaginar. El sacrificio, la renuncia y la lucha por defender algo que ya pertenece al pasado será lo que condene a Morgana. Estos serán, principalmente, los motivos por el que la conocerán como la bruja de la leyenda o el hada Morgana.
Esta novela cuenta con dos continuaciones: La casa del bosque y La Dama de Avalon, ambas se sitúan, en periodos anteriores y posteriores a lo narrado en el primer libro. Localizadas en la isla de Avalon, nos cuentan la historia de dos sacerdotisas, una de ellas, conocida por los lectores de la primera parte, Viviana. Ambas continuaciones se pueden leer independientemente de la novela principal y sirven para conocer más en profundidad el tapiz histórico dibujado por Marion Zimmer Bradley.
También se hizo una adaptación televisiva, en una película para la pequeña pantalla protagonizada por Angelica Houston y Julianna Margulies llamada en España, Las brumas de Avalon. Con una duración de tres horas busca plasmar la novela pero por desgracia, sin ser mala, no está a la altura, en parte debido a lo extenso que es el libro y en parte porque se nota que es una producción para televisión.
Las nieblas de Avalon es una novela muy recomendable, tanto si os gustan las historias relacionadas con los mitos artúricos, ya que aporta una visión diferente, como si buscáis acercaros a este universo por primera vez. Marion Zimmer Bradley consigue su mejor obra recreando personajes ya conocidos de forma muy interesante e incluso sorprendente en algunos casos. Frente a una visión más cercana a la fantasía, aquí nos encontramos con una obra más introspectiva, un estudio de personajes que se desvela apasionante. Al estar protagonizado por mujeres, muchas veces nos encontramos lejos de las batallas, de la acción, pero las intrigas y confabulaciones de los personajes que luchan por conseguir sus objetivos a la vez que se debaten entre lo que quieren hacer y lo que deben, transforman a esta lectura en algo adictivo.
Sus 800 páginas abarcan la vida de Morgana, desde su concepción hasta el momento en el que se retira a Avalon. Su historia, es la de una mujer que hizo lo contrario a lo que se esperaba de ella, que terminó por asumir su rol en la historia y luchó por defender Avalon y todo lo que ese lugar significaba, aunque con ello tuviese que sacrificar lo que más quería. Por ello termina siendo una historia sobre aquello en lo que creemos, ya sean dioses o personas y sobre como luchamos por proteger lo que queremos, aunque estemos equivocados o simplemente, ya no haya salvación alguna. Entonces, con la mirada alta se aceptará la derrota y se desaparecerá entre las brumas de esa isla mágica que abandona definitivamente el mundo de los humanos, esa isla a la que los héroes van a descansar y cuyo camino ya hemos perdido: Avalon.



















